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Se busca eso que se me perdió, ya he pegado varios afiches y nadie lo vio, ofrezco recompensa, no se trata dinero, pero puedo darte una razón para que entiendas cuanto vale lo que no se tiene.
Se ofrece un laberinto con mil emociones, no importa si te pierdes, ahí está la magia, de que quieras encontrar todo conmigo.
Se detiene el tiempo para amoldarlo a tus pasos, y en el aire un suspiro sostenido busca el roce de tu alma.
Se comparten desvelos a orillas del mar, y deseos en el destello de una estrella fugaz.
Se regalan versos y una declaración al borde del menguante de la luna, sólo hace falta que tomes de mi mano para emprender el viaje.
Se invita a perder la cuenta en la sumatoria de momentos, los balances nunca me gustaron y menos cuando se trata de sentimientos.
Se dedican canciones que aún no son, pero laten en la inspiración de los susurros para convertirse en la mejor creación.
Se derriban paredes para construir caminos, a base de posibilidades embaladas entre sueños.
Se reparan almas, corazones y sueños, no sé cual es la fórmula, pero con tus puntadas y mis hilos la fábrica de parches hará con nuestras cortadas un traje a medida.
Se necesita todo y nada. Todo lo suficientemente pequeño para entender que ahí está la clave de la vida, y nada para saber que un todo puede esconderse donde termina una lágrima y nace la sonrisa.
Alejandro Sanz
-Se vende-
Álbum: La música no se toca

Sueños rotos



¿A dónde van los sueños rotos?

Tal vez a las alas de un ángel, para cuando sea el momento desempolvarlos y con los remiendos devolvértelos.
Tal vez a un viejo baúl, ese que guarda lo que nunca será tuyo, lo que siempre se te negó.
Tal vez al fondo de una botella, y cruzando el océano otros los puedan hacer realidad.
Tal vez en el vuelo de una golondrina, que al regresar del otro lado del mundo en una nueva primavera también traiga una nueva ilusión.
Tal vez en una función, donde el actor interprete la historia de tu vida, con un final parecido al que siempre quisiste.
Tal vez en una canción esté el consuelo, para entender que aunque roto se puede seguir vivo.
Tal vez en la cara de un niño, desde esa pequeña altura todo se ve más grande, y aunque fugaz todo puede ser posible.
Tal vez en el próximo tren, dicen que no pasa dos veces, o quizás si, pero…¿Cómo saber para intentar llegar puntual?
Yo no sé a donde irán mis sueños rotos, tampoco a donde irán los tuyos, pero si uno de estos días llegan a mi puerta, aunque no sea un artista los llenaré de parches y los regreso al pie de tu ventana, para que cuando amanezca tengas un motivo y yo un suspiro, por haber tenido aunque por poco tiempo un sueño entre mis manos.


Sandra Mihanovich
-Y hoy te vi-

Cuando bajan las persianas





Cuando bajan las persianas al caer el sol, suben las estrellas a jugar con tus deseos, la luna sólo es el testigo silencioso de tus más frágiles y enormes sentimientos.
Cuando llega la noche el recuerdo puede ser el más cruel de los fantasmas, atravesando tu pecho empujando suspiros. También esos recuerdos pueden llegar en las alas de un ángel, que viene a traerte el regalo de una mirada al cerrar los ojos, la brisa suave de la respiración de quien duerme a tu lado, la certeza de que algo puede ser para siempre, la duda de declarar amor a los gritos o por escrito, un desvelo desembalando sueños para querer hacerlos realidad pero junto a alguien más, el capricho de no querer dormir para que el amanecer no apague los latidos de un corazón que te sabe posible, que te siente presente con matices de futuro.
Cuando bajan las persianas llega la inspiración al balcón, tu musa duerme sin enterarse de lo que ocurre a su alrededor, de la vida y las palabras que pueden reposar en unos párpados tan inmóviles como sublimes. Nadie sabe que ahora unas manos, una pluma, una guitarra y un par de hojas, danzan todas juntas intentando crear algo que esté a la altura de un momento único
Cuando bajan las persianas se asoma un mundo distinto, la nostalgia puede venir a buscarte, una canción llegue para rescatarte, o la fantasía te invite a volar sin salir de ese lugar encantado que también has creado para alguien más, y con la complicidad de lo cotidiano logar que se quiera quedar, aunque le abras las ventanas de para en par.
Cuando bajan las persianas puede ser que todo sea distinto afuera, que el ruido y la gente intenten sacarte, pero es imposible que puedan moverte si ya se han enredado tus raíces a las alas de quien te da la más perfecta libertad, bajo ese techo con reflejos de luna llena, y sobre un piso con trozos de cielo.
Cuando bajan las persianas encierro mi pedacito de noche para ganarle segundos al tiempo, para que no se apague la magia con el amanecer, todavía tengo mucho que decir y no quiero que se vaya con el alba. El amor tiene que saber que por amor sienta que las palabras no alcancen, que por amor el silencio no sea suficiente, aunque con una mirada emocionada y encendida lo diga todo, quiero que el amor sepa que por amor hoy escribo estas líneas, y aunque las persianas se hayan bajado es inevitable que no se escapen con el viento palabras desde el alma amarradas entre suspiros.


Ismael Serrano
-Por fin te encontré-
Álbum: todo empieza y todo acaba en ti


Letra

Por fin te encontré
como un candil brillando entre la nada.
Yo era Robinson
y descubrí tus huellas en la playa.
Tanto te esperé…
Yo, Adán expulsado del paraíso.
Tú, Eva maldiciendo la manzana.
Allá donde tu viajas va mi edén.
Por fin te encontré.

Te encontré por fin,
vagando por las dunas del pasado.
Y sacié mi sed,
bebí del breve hueco de tus manos.
Tanto te esperé…
La mirada de un niño tú me diste,
la luz de un verano que había olvidado,
el temblor que trae la primera vez.
Por fin te encontré.

Ven aquí no digas nada.
No hace falta, que la noche ya,
aprendió de tus silencios
y a descifrar nuestros cuerpos.
Derrumbemos las cautelas.
Compañera, estoy perdido y ya,
para tener miedo, es tarde.
Bendito azar es encontrarte.


Yo no te busqué
y apareciste abriendo una ventana
como un vendaval
que trajo perfume a tierra mojada.
Tanto te esperé…
Yo, Adán expulsado del paraíso.
Tú, Eva maldiciendo la manzana.
Allá donde tu viajas va mi Edén.
Por fin te encontré.

Ahora has de saber
que me hundo en tu mirada inabarcable.
Que esta aurora trae
certezas para espantar soledades.
Tanto, tanto te esperé…

Y puede que el planeta se derrumbe,
que la lumbre del mundo algún día se apague,
que el tiempo arrugue el alma y nuestra piel,
pero yo por fin te encontré.

Ven aquí no digas nada.
No hace falta, que la noche ya,
aprendió de tus silencios
y a descifrar nuestros cuerpos.
Derrumbemos las cautelas.
Compañera, estoy perdido y ya,
para tener miedo, es tarde.
Bendito azar es encontrarte.

Por fin te encontré
como un candil brillando entre la nada.
Yo era Robinson
y descubrí tus huellas en la playa.

Interrogante


¿Serías mi amiga si algún día nos separamos?

¿Ser tu amiga? Creo que si, seguro que si, porque el amor está por encima del egoísmo o intereses personales. Eso si...
No me pidas que no te extrañe.
No me pidas que no te necesite.
No me pidas que no te suspire.
No me pidas que no me duela.
No me pidas que no me llene de nostalgias hasta romper la luna llena.
No me pidas que no te recuerde una noche fría junto a la luz y el calor del fuego.
No me pidas que no te espere cada tarde al regresar a casa.
No me pidas que no repase nuestra historia cuando escuche aquella canción.
No me pidas que no regrese sobre mis pasos al lugar donde te conocí.
No me pidas que no te sueñe, si en mis mejores desvelos imaginé un para siempre.

No sé si esto responde a tu pregunta, pero si responde a mis sentimientos, y no sé si amistad es la palabra, pero si me tendrías a tu lado en cada una de tus urgencias, aunque yo me vuelva un ser mudo y partido al medio.


Miguel Bosé e Ivete Sangalo
-Olvídame tú-

Esa chica



Esa chica no esperaba nada, y en un cruce de caminos se fue a dormir abrazando una esperanza junto a la almohada.
Esa chica no buscaba nada, y una mañana el sol amaneció más temprano para hacerle notar que una sonrisa se le dibujaba en la cara.
Esa chica tenía mucho que decir pero guardaba tantas palabras, hasta que alguien hizo un alto en el camino y descifró todo lo que podía gritar una mirada.
Esa chica cargaba con dos suspiros y una pena guardados en un corazón roto, unos parches a medida renovaron latidos y le regalaron suspiros para estrenar sentimientos desconocidos.
Esa chica de manos en los bolsillos y nariz fría, con pasos sin prisa, no sabía a donde ir pero si quería llegar.
Esa chica de canciones para compartir sin tener a quien dedicar e inspirar, susurrando melodías con la complicidad del viento encontró un lugar donde acariciar con su voz,  y a quien sacudir con su eco.
Esa chica con destellos de luz al derecho y al revés, sólo necesita de una mirada con disfraz de espejo para que le diga todo lo que es, y lo que puede llegar a ser.
Esa chica que bajo la lluvia soñaba con la calidez de un hogar, se dio cuenta que ese sito no estaba detrás de un ventanal, a orillas de una espalda se encontraba algo parecido a la eternidad.
Esa chica que en el presente va soltando al pasado, y con una cómplice sonrisa le sujeta las manos a un futuro mejor y distinto.
Esa chica va firme con los pies en la tierra, pero también flota entre nubes a la hora de hablar de los sueños.
Esa chica de aspecto fuerte y alma frágil, necesita más de lo que pide, recibe mucho menos de lo que da, pero todo llega, y hoy es tiempo cosechar.
Esa chica no se da cuenta de lo que inspira, no sé si callarlo, no sé si gritarlo, mientras lo decido mantengo la esperanza de que lo descubra, y ese día tal vez comprenda que es formar parte de un milagro.
Esa chica de nostalgias y colores pinta su vida de muchos matices, y es por amor a la vida, y es por amar al amor, que siempre está lista para volver a subir en la próxima estación, no importa el destino, no importa el equipaje, pero en su camino y sobre sus alas siempre lleva la misma canción.


Laura Pausini
-La geografía de mi camino-
-Álbum: primavera anticipada

Improvisar para ti



Intenté tomar mi guitarra para darle banda de sonido a un instante y la melodía nunca llegó. Intenté desnudar versos para abrazarlos en una canción, pero las musas prefirieron desfilar entre ángeles y duendes.
Intenté convertir un papel en blanco en una carta, mi pluma nunca encontró esas palabras y prefirió el silencio, un sobre vacío con un puñado de suspiros se quedó esperando el viaje que nunca llegó, no puedo ser el guardián de la carta y las palomas mensajeras nunca fueron puntuales.
Intenté expresar y no pude, pero aprendí que hay que ir más allá del intento, es por eso que hoy me encuentro improvisando para ti.
No soy músico, pero en eso de la percusión son profesionales los latidos de mi corazón.
Soy algo torpe, y caerme en tus ojos de miel lo hago por distracción y también con toda la atención.
El poder de tu voz despierta todo aquello dormido, y es imposible no elevarme entre tanta paz y pasearme por las nubes.
Perderme en lo desconocido y también en lo sabido es un motivo para amarrar mis pasos a tus zapatillas.
Creí que el camino a casa estaba detrás de una puerta, y mi hogar es un gran ventanal donde la calidez de tu alma se abre de par en par.
No siempre se puede alcanzar lo que soñaste, pero es la misma realidad la que un día te cuenta que a veces  puede ser más hermosa de todo lo que imaginaste.
Soy puntual, pero casi siempre me tocó no llegar a tiempo, hasta que un día las señales detuvieron el reloj, y yo estuve ahí cantando con alguien más esa canción.
Un viaje con destino a una noche de arte y talento, me hizo regresar con otro trozo de cielo en la mochila.
Quise improvisar para ti, pero creo que lo hice por mí, y fue gracias al regalo de tu inspiración que me perdí, y ya no vi si el azul era del cielo o del mar, sólo reconocí un color matizado de mil maneras en tu mirar.


Eros Ramazzotti
-Amor en contra-

La chica de...


Caricatura: Alejandra Ochoa

Hay una chica que a veces suelta las amarras y se eleva hasta las nubes. Hay una chica casi azul, que también se pinta de miel para arroparse en un verso y desnudarse en la luna.
Hay una chica que viajó al cielo, se subió a una estrella para fugarse a cumplir sueños y deseos.


Sandra Mihanovich
-Es como-